Fetasa. Expertos en pavimentos, revestimientos y restauración
Restauración monumental. aplicaciones para piedra, mármol, madera, hormigón, etc.
Revestimientos de suelos deportivos. Rehabilitación de pistas.
Revestimientos de suelos de parking. Formulaciones sintéticas para garajes.
Fetasa. Expertos en pavimentos, revestimientos y restauración
Fetasa
Expertos en pavimentos,
revestimientos y restauración.
Restauración monumental. aplicaciones para piedra, mármol, madera, hormigón, etc.
Restauración
monumental

Aplicaciones para piedra,
mármol, madera, hormigón, etc.
Revestimientos de suelos deportivos. Rehabilitación de pistas.
Revestimientos de
suelos deportivos

Rehabilitación de pistas.

Revestimientos de suelos de parking. Formulaciones sintéticas para garajes.
Revestimientos de
suelos de parking

Formulaciones sintéticas
para garajes.
previous arrow
next arrow

Concepto y clasificación de los anclajes (II)

Concepto y clasificación de los anclajes (II)

13th diciembre, 2021

Tal y como vimos la semana pasada los anclajes son dispositivos constituidos por tirantes o por barras rígidas que integradas en un talud de roca o en ciertas partes de una obra (muros, zapatas, etc.) pueden, trabajando a tracción, aumentar su resistencia y estabilidad. 

Pero, ¿cómo pueden clasificarse los anclajes? Pues hoy en Fetasa te lo contamos todo.

Por su forma de trabajar, los anclajes pueden clasificarse en activos, pasivos y mixtos:

  • Anclaje activo: es aquel que, una vez instalado, se pretensa hasta llegar a su carga admisible. De esta forma el terreno se comprime entre la zona de anclaje y la estructura o placa de apoyo. Se utilizan cables tensados.
  • Anclaje pasivo: entra en tracción por sí solo, al presentarse la fuerza exterior y oponerse la cabeza al movimiento del terreno o de la estructura. En consecuencia, puede ser susceptible de sufrir grandes desplazamientos. Se utilizan barras de acero, denominadas bulones o pernos. Normalmente no pasan de 10 m de longitud.
  • Anclaje mixto: se pretensa la armadura por debajo de la carga admisible, reservando una parte de su capacidad resistente a otras eventuales solicitaciones. Se utilizan cables tensados.

Por su tiempo de actuación, los anclajes pueden ser temporales o permanentes:

  • Anclaje temporal: es un medio auxiliar en la construcción que permite estabilizar la estructura durante el tiempo necesario (de 9 meses a 2 años, dependiendo de las normas) para disponer otros elementos resistentes que los sustituyan.
  • Anclaje permanente: se dimensionan con mayores coeficientes de seguridad. Uno de los mayores peligros es la corrosión, tanto para las zonas de bulbo y alargamiento libre, como para la cabeza de anclaje.
  • Archivos